MULTIPLICAR O DIVIDIR

Una crisis global exige una respuesta global. A medida que la pandemia del Coronavirus sigue perturbando la vida tal como la conocemos en todo el mundo, podemos ver los efectos inmediatos en nuestros sistemas de salud, nuestras economías y familias. Pero existen peligros más profundos que no podemos ver con tanta facilidad. En los casos en que el daño puede no ser tan obvio, la verdad es que las desigualdades existentes amenazan con ampliar la brecha entre vecinos de ciudades y naciones.

Seis Continentes, Una Llamada

El 8 de abril de 2020, Movement.org organizó una videoconferencia para reunir a 330 líderes cristianos de más de 35 países en seis continentes. La reunión de “Global City Leaders” fue un logro tecnológico que fue una especie de victoria en su éxito. Sin embargo, la victoria más grande fue la capacidad de pasar de los titulares y escuchar directamente de aquellos que están viviendo y abordando las luchas diarias de sus ciudades. 

La Ciudad que Nunca Duerme

En "La Ciudad que Nunca Duerme", los neoyorquinos están nerviosos por las calles tranquilas y vacías. Adam Durso de Movimiento Global y LEAD NYC describieron cómo aquellos que están acostumbrados al ajetreo y el bullicio sin parar de la ciudad están siendo superados por el miedo en la espeluznante tranquilidad, no debe confundirse con la calma. Los alimentos y otros suministros están siendo racionados, los hospitales están invadidos y el personal de emergencia están teniendo que tomar decisiones de vida o muerte para las personas enfermas. Las escuelas están cerradas, dejando a 1,2 millones de estudiantes desplazados y a merced de su entorno de origen. Aquellos en los códigos postales más frágiles, donde la pobreza es generalizada, normalmente dependen del sistema de escuelas públicas para comidas regulares. Se enfrentan no sólo a la falta de acceso confiable a una nutrición adecuada, sino también a detalles como Internet y riesgos más profundos para su salud mental, dijo.

Sin embargo, como vemos tan a menudo en la economía de Dios, la multiplicación de nuestros esfuerzos en un movimiento unido para aportar soluciones –alimentos, suministros, consejería, consuelo– es satisfacer las necesidades y ayudar a reemplazar el miedo con una fe renovada entre el pueblo. La respuesta de los líderes de la iglesia, las organizaciones sin fines de lucro y del mercado que trabajan juntos es un ejemplo brillante de cómo esta enfermedad nos está acercando incluso mientras trata de separarnos.

crocuses in bloom at a cemetary Confiamos en la soberanía de Dios al unirnos en oración por sanidad y esperanza. Al confiar en Cristo y avanzar en unidad, esperamos ver las bendiciones que surgen de esta crisis. Creemos que Dios puede hacer cualquier cosa en los lugares más difíciles. Después de todo, la Resurrección misma ocurrió en un cementerio. God can do anything in the most difficult of places. After all, the Resurrection itself happened in a graveyard.